Tucumán atraviesa un invierno cálido, primaveral, pero las industrias operan con sinnúmero de problemas a causa de restricciones permanentes en el suministro de gas. En las últimas horas, la Secretaría de Energía ordenó mayores recortes para las fábricas de todo el país -incluidas las de nuestra provincia- lo que pone en peligro la marcha de la zafra azucarera y el proceso industrial en la citricultura. La medida fue dispuesta para paliar el aumento de la demanda de gas natural en los grandes aglomerados del centro y sur del país, donde se desató una nueva ola de frío. Para compensar ese aumento de la demanda, el Gobierno restringe el gas a las industrias y trascendió que si las temperaturas son muy bajas, se avanzaría con recortes sobre un sector que hasta ahora nunca había sido afectado, como es el del Gas Natural Comprimido (GNC), lo que impactaría con dureza en el sector de combustibles.

Ayer, la Secretaría de Energía de la Nación ordenó que se aumente la restricción en el suministro de gas a las industrias de todo el país que consumen gas "en firme", que pasó del 35% al 50% en promedio, y del 60% para grandes consumidores. Para colmo, el Ente Nacional Regulador del Gas (Enargas) anticipó que las restricciones aumentarían la semana que viene.

Anoche, la situación fue debatida en el seno de la Unión Industrial de Tucumán (UIT), en un encuentro del que participaron el titular de esta institución, Felipe Salas, y el presidente del Centro Azucarero Regional de Tucumán (CART), Julio Colombres, entre otros empresarios.

El malestar de los industriales se asienta en que las fábricas tucumanas encararon importantes inversiones en los últimos años justamente para evitar sofocones con el abastecimiento de gas cuando la demanda alcanza altos niveles, como sucede durante el invierno. En el sector azucarero, la mayoría de los ingenios logró mayor eficiencia en el consumo de gas a partir de mejoras en los sistemas de calderas, que insumieron millones de pesos en inversiones. Según el CART, en 2000 las fábricas azucareras de nuestra provincia consumían 180 millones de metros cúbicos al año, mientras que en 2009 la demanda se ubicó en los 120 millones. La disminución en el consumo del fluido vital fue nada menos que del 33%, aun cuando la molienda de caña de azúcar pasó de 9,6 millones en 2000 a 13,42 millones en 2009.

En la Argentina, se reparten 47 millones de metros cúbicos de gas para la industria; 6 millones se pierden por razones técnicas en las cañerías, 8 millones para el GNC, 20 millones para las generadoras térmicas, y según la temperatura, el consumo residencial y de pequeños comercios en invierno oscila entre 60 y 75 millones de metros cúbicos.

Los industriales tucumanos analizaban la posibilidad de enviar un mensaje contundente de rechazo a la situación energética del país, posiblemente a través de solicitadas en los diarios. Se haría hincapié en los perjuicios que la crisis le ocasiona a un sector que invierte y que produce en forma estacional.